“Las antiguas tablillas y Nibiru como planeta”
Para concluir este extensísimo artículo, volvamos al punto de partida: Las tablillas y los grabados sumerios y acadios. Y nos formularemos dos preguntas básicas:
- ¿Esas culturas mesopotámicas, en tablillas o donde fuere, muestran o mencionan a Tiamat como clara y específicamente un planeta?
- ¿Esas culturas mesopotámicas, en tablillas o donde fuere, muestran o mencionan a Nibiru como clara y específicamente un planeta?
En el caso de Tiamat, la respuesta parece clara: No. Se menciona a la diosa, se menciona al dragón o la bestia, se menciona la lucha con Marduk, pero nunca se le menciona como cuerpo celeste.
En el caso de Nibiru, la respuesta es afirmativa. Se menciona a Nibiru, pero de forma diversa y enigmática. En ningún caso se le menciona como un planeta más allá de Plutón, y mucho menos con una órbita de 3.600 años (el “shar” o “sar” como importante medida sumeria nada tiene que ver con todo esto).
Hay que hacer dos precisiones, ambas en contra de las tesis de Sitchin, y ambas mencionadas por Michael S. Heiser en su trabajo: Los nombres dados por los sumerios a los distintos planetas nada tienen que ver con los asignados por Sitchin (es decir, error, tergiversación, mala interpretación o invención). Y en segundo lugar, según la historia oficial, los sumerios sólo conocían la existencia de 5 planetas: Marte, Venus, Mercurio, Júpiter y Saturno (podemos añadir la Tierra y la Luna, a los que consideraban planetas -ésta última, curioso e interesante dato). Es más, se afirma que en ninguna tablilla se menciona al resto de planetas (Urano, Neptuno, por ejemplo), lo cual seguramente ha sido objeto de controversia.
Según Heiser, los editores del Chicago Assyrian Dictionary han localizado y recopilado todas las veces que la palabra Nibiru o Neberu aparece en las tablillas o los textos cuneiformes. El vocablo tiene varios significados, casi siempre indicando la idea de cruce, marca o punto de cruce, o precio -tarifa- para cruzar, pues incluso se relaciona con embarcaciones y cruzar un río. A veces se refieren a Nibiru como un dios (“Dingir”)…
(El símbolo perteneciente a Dingir en una tablilla)
(Según cierta interpretación, “Dingir” apareció de forma estilizada representando a una estrella, haciendo alusión a la deidad sumeria An, y por tanto con significado de “dios”)
A veces se menciona a Nibiru como una estrella (“Mul”) y a veces como a ambas cosas a la vez. Ésta es una tabla elaborada con las veces que aparece la palabra…
De lo cual se deduce que a veces se referían a Nibiru como al planeta Mercurio, a veces como a Júpiter, a veces como la divinidad Marduk, a veces como a Júpiter y Marduk a la vez, o a veces como una estrella. Se ha especulado que esta estrella podría ser Thuban (también conocida como Alpha Draconis, α Draconis, o α Dra, perteneciente a la constelación de Draco. En árabe “thu’ban” significa serpiente. Muchos reptiles tenemos aquí). Thuban en la antigüedad fue considerada la Estrella Polar, hasta que fue sustituida por Kochab (Beta Ursae Minoris, en la Osa Menor).
Toda esta explicación puede resultar confusa, pero parece claro que no se menciona a Nibiru como un planeta transneptuniano en ningún momento. Como se puede ver, se le menciona en varias fuentes, aparte del Enûma Elish. Dos fuentes muy importantes son el Astrolabio B y sobre todo el Mul-Apin, un compendio astronómico completo…
(El Mul.Apin consta de dos tablillas. Es un compendio completo del saber astronómico, un ciclo entero de observaciones con datos como el curso de los astros)
A pesar de esas citas contradictorias, y de identificarle a veces con Mercurio, en el Mul.Apin se dice claramente “the star of Marduk, Nibiru, Jupiter” y se especifica que cruza el cielo cada año. Diversos datos en todas estas fuentes ayudan a recomponer el rompecabezas, no por ello disipando todas las dudas.
Por otro lado, Parks asegura que se hace hincapié en los textos sumerios en el hijo de Mulge, y ese hijo o compañero no sería otro que Venus (aunque en sumerio se denomina también Dilibat o Dilbat), causante de desórdenes y de inquietud. También según Parks, estaríamos hablando de la diosa conocida como Ninanna/Inanna-Ištar, Nebet-Hut, Nephtys, “La Gran Prostituta”, “Reina del Cielo”, Nieta de Enlil (Seth). Una divinidad muy antigua y con gran influencia y poder sobre el resto de los dioses…
Sin embargo, y ya para acabar, la web elarcadelmisterio.blogspot.com.es asegura que Sitchin se basó en el siguiente párrafo para identificar a Nibiru como ese planeta tan excéntrico:
“Nibiru resguardará el portal entre el cielo y la tierra; Aquellos que no pudieron cruzar por arriba o por abajo, deben siempre pedir su autorización. Nibiru es la estrella que brilla en el cielo.” (Extracto del Enûma Elish).
Extracto que no se menciona en la anterior tabla, por cierto, pero que efectivamente aparece en la parte final (la asignación de los 50 nombres de Marduk).
(Los 50 nombres asignados por los dioses a Marduk, en honor por haber derrotado a Tiamat, tienen sus sellos y cada uno de ellos sus atribuciones. Esos nombres pueden encontrarse en internet)
En todo caso, tenemos dos elementos aquí: Primero, de nuevo la idea de cruzar. Y segundo, Nibiru como estrella y no como planeta (de tratarse de Venus, la estrella de la mañana, sí que tendría sentido).
Hasta aquí este largo artículo. Quedan muchas cuestiones planteadas, muchas preguntas en el aire. Algunas podrían ser: ¿Existió alguna vez un ser llamado Tiamat? ¿Fue un ser con extraordinarios poderes, fuera del alcance de la comprensión de los humanos, como tantos “dioses” en la mitología mesopotámica? ¿Fue aniquilado o destruido? ¿Qué tipo de cuerpo celeste hubiera representado ese hipotético Nibiru, y también Mulge, y de qué clase de cataclismo en el antiguo Sistema Solar estaríamos hablando?¿Ese sustrato del que se ramifican tantas leyendas, tiene alguna base real? ¿Y esa faceta de monstruo para Tiamat, esa naturaleza de reptil? Preguntas enigmáticas asociadas tantas veces a las fascinantes y misteriosas culturas sumeria y acadia…